Ejercicio físico sistemático y su efecto en la concentración de triacigliceroles, C-HDL y parámetros respiratorios y metabólicos

La obesidad es considerada como un exceso de tejido adiposo en el organismo haciendo referencia además a un exceso del peso corporal con respecto a la altura así como del aumento de la circunferencia de la cintura, esto junto con el sedentarismo donde se disminuye el gasto calórico, están íntimamente relacionadas con la morbilidad y mortalidad de las enfermedades cardiovasculares y de la diabetes. Por este motivo se ha recomendado el aumento de la actividad física y de ejercicios sistemáticamente como factor previsor reduciendo la aparición de enfermedades metabólicas y del corazón. Se ha evidenciado en diversos estudios de que el ejercicio físico sistemático es importante, independientemente si la persona es físicamente activa o no, demostrándose como ciertos factores de riesgos de morbilidad y mortalidad de enfermedades metabólicas y cardiovasculares pueden ser modificados por el ejercicio. Tal es el caso donde se estudiaron dos grupo de hombres físicamente activos, 8 de ellos no entrenados, y 8 atletas de alto rendimiento, de estos dos grupos entre las 8:00 y 10:00h posterior a 12h de ayuno se le determino el IMC y el porcentaje de grasa ambas obtenidas mediante mediciones antropométricas, el consumo de oxigeno (VO2max), al igual que las concentraciones de colesterol total, colesterol en lipoproteínas de baja densidad, colesterol en lipoproteínas de alta densidad
Para definir si una persona es obesa o no, comúnmente se usa el Índice de masa corporal IMC, el cual es un simple relación entre el peso y la talla, donde a mayor peso con respecto a su talla el individuo va adquiriendo sobrepeso predisponiéndose a que aumenta el peso en grasa corporal, sin embargo este método no sirve como buen parámetro para determinar si una persona que es físicamente activa tiene obesidad, ya que en muchos de ellos el ejercicio físico influye en el aumento de la masa muscular y no en grasa corporal, por lo que se deberían usar distintos metodos para determinar si una persona que en efecto si es físicamente activa tiene sobre peso o no, tal como los metodos densitométricos, la medición del peso subacuático y la pletismografia, teniendo la ventaja de que no son totalmente invasivos.
En el experimento con los hombres físicamente activos (entrenados y no entrenados) se observa claramente que la relación con respecto al IMC entre ambos grupos es similar, sin embargo con respecto a los valores de porcentaje de grasa corporal se puede observar una clara diferencia donde el grupo entrenado tenia valores más bajos que los no entrenados. os valores del porcentaje de grasa corporal se correlacionan positivamente con los TAG (representado en la tabla 1 y 2 en rojo) lo que permite ser un buen indicador para determinar dislipedemias, al contrario que el IMC.
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Indicadores lipidicos modificados por el ejercicio
Los lípidos en el plasma, el C-HDL y TAG son más sensibles para cambiar sus concentraciones por la actividad física. Haciéndose estudios en personas sedentarias durante 8 semanas con sesiones de ejercicios físicos mínimos de 20min, 3 días por semanas se observo que la concentración de los C-HDL aumento mientras que las de los TAG disminuyo. Este aumento de C-HDL es debido a que el ejercicio físico hace que aumente la cantidad y la actividad catabólica de la enzima lipoproteína lipasa (LLP) localizada en el endotelio de los capilares de algunos tejidos y cataliza la hidrólisis de los TAG ­presentes en las VLDL y los QM y gradualmente va reduciendo los TAG hasta diacilglicéridos, luego éstos a monoacilglicéridos y de éstos a ácidos grasos libres y glicerol, su aumento favorecen que los TAG sean usados como fuente de energía por tejidos como el músculo (cardíaco y esquelético) tal como en los casos de ayuno; además disminuye la actividad de la lipasa hepática (LHL), dando como resultado final el aumento de C-HDL y la disminución a su vez de TAG sanguíneos, ocurriendo lo opuesto en el caso del sedentarismo.
Otro factor que produce el aumento de C-HDL por el ejercicio es el estimulo de la síntesis de la apoproteina AI, la cual se encarga de estimular la actividad de la enzima lecitil colesterol acil transferasa (L-CAT) la cual Cataliza la formación de ésteres de colesterol a partir de colesterol libre y lecitina y se encuentra en intima relación con las HDL, ya que su sustrato es el colesterol presente en estas, haciendo que se muevan hacia el interior hidrófobo de las HDL, así gradualmente la molécula naciente de forma discoidal (preB1-HDL )va adquiriendo mas colesterol esterificado y adoptando una forma esférica que correspondería a la forma madura de las HDL.
Como en todos los experimentos, la única diferencia observada se encuentra en la concentración de C-HDL y TAG en el plasma a causa de los entrenamientos físicos sistemáticos, sirven para determinar de forma prematura el síndrome metabólico en personas físicamente activas.
Indicadores de condicionamiento físico:
La capacidad oxidativa del organismo en general (en especial en el musculo esquelético), es un buen indicador de morbilidad y mortalidad, muy sensibles a modificarse por el entrenamiento aeróbico. Esta capacidad oxidativa total se conoce como consumo máximo de oxigeno o VO2max expresadas en percentiles, esto ha ayudado a determinar que valores percentiles inferiores a 20 significan un elevado riesgo de morbilidad y mortalidad cardiovascular, y por arriba de 80 se considera con buena condición aeróbica o cardiovascular.
Como el nivel de consumo máximo de oxigeno es muy sensible a modificarse por el entrenamiento aeróbico, se ha podido establecer que se encuentra directamente proporcional al ejercicio, es decir a mayor entrenamiento mayor será el VO2, y a mayor VO2 menor será el riesgo de mortalidad y morbilidad cardiovascular, sucede lo contrario al reducir el ejercicio físico; esto ocasiona una reducción en el VO2 y a menor VO2 mayor será el riesgo de mortalidad y morbilidad cardiovascular. Esto claramente se puede observar (tabla 1 identificado en verde) que en los sujetos no entrenados el VO2 era menor que en los sujetos entrenados; al igual se demuestra que el aumento del VO2 es positivamente proporcional al aumento de C-HDL (tabla 2 identificado en verde), sin embargo, en el experimento los valores de C-HDL fueron inferiores a los esperados por el VO2, sin embargo en estudios similares se han reportado valores parecidos.
Tasa de Intercambio Respiratorio como indicador de Condicionamiento físico.
Aunque el valor de VO2max sea un buen indicador de salud, su obtención se realiza a través de un ejercicio máximo, lo que impide que sea utilizado en persona con baja tolerancia al ejercicio (obesos, ancianos, etc.) Lo que hace necesario buscar indicadores utilizados en condiciones submáxima de ejercicio, la mayoría de estas pruebas submáximas de ejercicio hacen referencia a la capacidad ventiladora, sin considerar la producción de CO2 sobre el consumo de O2, la cual es llamada Tasa de Intercambio Respiratorio (TIR). Esto permite establecer una relación entre los gases respiratorios en una condición de reposo y ante la realización de ejercicio a una intensidad fija (puede usarse en condiciones submáximas de ejercicio). Al igual que VO2 la TIR es modificable ante la realización de ejercicio físico, de la obesidad y el sedentarismo, en donde a mayor TIR mayor será la utilización de carbohidratos, y a menor TIR mayor la utilización de lípidos. Es decir, las personas sedentarias, obesas y que no realicen ejercicio físico su TIR esta elevado, utilizando los carbohidratos como fuente de energía, y a su vez estimulando el almacenamiento de los lípidos en el tejido adiposo, por el contrario una persona entrenada con ejercicios físicos sistemáticos, tiene un TIR mucho menor, por lo que utiliza mayor cantidad de lípidos (su metabolismo oxidativo de lípidos es mucho mas eficiente) evitando que se almacenen en el tejido adiposo, esto nos indica que es directamente proporcional al porcentaje de grasa corporal, es decir a menor TIR menor el porcentaje, igualmente a mayor TIR mayor será el porcentaje de grasa corporal en el sujeto.
Aunque la TIR esté relacionada directamente con muchos parámetros de acondicionamiento físico, actualmente no es considerado uno de ellos, ni mucho menos un indicador de mortalidad o morbilidad, haciendo que sea necesario estudios longitudinales para establecerlo como un indicador.

Resumido por: Br. Oscar A. Baquero

Bibliografia utilizada: "Ejercicio fisico sistematico y sus efectos en la concentracion de triacigliceroles, C-HDL y parametros respiratorios y metabolicos"Anulfo Ramos Jimenez, Rosa Patricia Hernandez-Torres, Patricia Victoria Torres-Duran, Dieter Mascher, Carlos Posadas-Romero, Marco Antonio Juarez-Oropeza.